Laspina, nuevo director de cippec, desata cautela en buenos aires: ‘crecer o crecer’ es el desafío
Lunes lluvioso en Buenos Aires. El Centro de Convenciones se convirtió en un hervidero de figuras clave: ministros, gobernadores, banqueros, legisladores y embajadores, todos reunidos en la anual cena del Cippec. La organización, un faro de análisis de políticas públicas, no logró generar un consenso palpable sobre el futuro económico de Argentina.
Un clima de incertidumbre palpable
Luciano Laspina, recién nombrado director ejecutivo, observaba el escenario con una mirada atenta. La frase clave de este año, “Crecer o crecer”, resonó con una ambigüedad inquietante. Las interpretaciones sobre qué significaba realmente ese crecimiento, y cómo alcanzarlo, se extendían tan impredecible como el clima de abril en la capital. La CEO de una importante firma, con un evidente gesto de cansancio, se excusó: “Está todo muy tenso como para salir a hablar.”
La realidad era que, más allá del optimismo oficial, la preocupación por el día a día de los argentinos – el costo de la vida, los salarios insuficientes – pesaba con fuerza. “El precio del día a día sigue pesando. La preocupación de la gente es cómo llegar a fin de mes,” comentó un asistente, mientras se sacudía el agua de su traje.

Un elenco de nombres clave
Entre los asistentes destacaron figuras como Sandra Pettovello (Ministra de Capital Humano), Alejandra Monteoliva (Seguridad Nacional), Federico Sturzenegger (Desregulación), Ignacio Torres (Gobernador de Chubut), Rogelio Frigerio (Gobernador de Entre Ríos) y Santiago Bausili, presidente del Banco Central. También estuvieron presentes representantes del sector privado: Jorge Brito (Banco Macro), Alejandro Bulgheroni (PAE), y figuras como Fabián Kon (Galicia) y Martín Rappallini (UIA). El embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, se sumó al debate.
La dinámica del evento se caracterizó por saludos cruzados entre líderes de diferentes corrientes políticas, empresarios atentos a la macroeconomía y economistas intercambiando diagnósticos en voz baja. La cautela era la norma: pocos arriesgaban declaraciones públicas, prefiriendo los comentarios “off the record.”

Más allá de las palabras: la agenda pendiente
En el discurso de Laspina, el director ejecutivo de Cippec, se hizo eco de la necesidad de avanzar en una agenda de largo plazo. Reconoció los avances en el ordenamiento macroeconómico y la desregulación, pero advirtió sobre la urgencia de abordar reformas estructurales fundamentales – la previsional, la impositiva y la fiscal – “El Gobierno nacional logró reformas importantes -como la desintermediación de los planes sociales, la simplificación de trámites y la reforma laboral-, mientras que otras -la previsional, la impositiva y la del régimen fiscal-federal- esperan su momento”, señaló.
Sin embargo, el verdadero desafío, según Laspina, residía en traducir la estabilidad macroeconómica en un repunte de la actividad económica. “Cuando la macro se ordena y hay dirección clara, el resto se va acomodando,” afirmó. La tensión entre mantener la estabilidad y generar un crecimiento sostenido, la incertidumbre política y la preocupación por el bienestar de la población marcaron el tono de la noche. La cena del Cippec, lejos de ofrecer respuestas definitivas, dejó expuestas las preguntas que siguen sin resolverse en la Argentina.”
